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martes, 1 de septiembre de 2015

Soy Asexual?


Resulta que hace unos días, habrá sido el jueves pasado o algo, me di cuenta de algo muy decidor.

Toda mi vida he sido muy tolerante de las orientaciones sexuales de otros, siempre ha sido para mí una cuestión de lógica aceptarlas. Y si no las entiendo, investigo, cosa lógica de hacer cuando uno no sabe algo a ciencia cierta, aunque claro, algunas personitas se quedan en la ignorancia porque se sienten bien odiando algo que se diferencia de ellos. Como que se sintieran más inteligentes.


La mayor parte de mi vida di por hecho que me gustaban los hombres, aunque nunca me sentí interesada por alguno de ellos sexualmente, nunca me dieron ganas de besarlos, de abrazarlos, nada, y cuando tuve mi "primer amor", que era un niño de catequesis a los 10 años (cómo pude perder el tiempo todos los sábados por la mañana yendo a esa mierda!!!), nunca tuve en consideración acercarme y tener algo con él. Nunca lo tuve en consideración, simplemente lo llamé mi primer amor y en mi agenda "Artilugia" llené todos los datos que sabía de él en la sección para "Tu chico" que había después de la página del propietario de la agenda, ya saben esa típica donde pones tu nombre, teléfono, signo zodiacal y weás. Puse el nombre del niño de Catequesis, su edad, su color de pelo, de ojos, pero no sabía nada más, y nunca me propuse tratar de averiguarlo. Y así
Camila Gutierrez, escritora, guionista y periodista
me pasé los dos años que duró la catequesis, convencida de que estaba enamorada de él, pero la verdad es que no recuerdo sentir ningún sentimiento especialmente fuerte alrededor de él, tal vez nerviosismo, pero en ese tiempo tenía una fobia social tremenda, así que la causa no creo que sea a haber "caído en el amor" como dice Camila Gutierrez.

Luego empezó a gustarme Johnny Depp porque lo vi en "Edward Scissorhands". Llegué a esa película por la música. La usaban en reality shows, y siempre que la escuchaba me causaba un placer tremendo. Y así fue como supe que la película a la que pertenecía la música era "Eduardo Manos de Tijeras". Me creí enamorada de él por AÑOS, pero mirándolo ahora, creo que siempre ha sido pura fascinación y admiración, y algo de ternura por como aparece en "Edward Scissorhands". Siempre me han atraído hombres por su ternura más que por otra cosa. Y en cuanto a Johnny Depp, siempre me han atraído las historias medio retorcidas, terroríficas y gores, medio tiradas al espectro gótico del estilo, y Johnny Depp tiene muchas películas de esas con Tim Burton como director y creativo. Recuerdo haber arrendado "La leyenda del jinete sin cabeza" y haberla visto muchísimas veces. Lo mismo con "Edward Scissorhands", aunque esa la vi menos porque verla me daba una tremenda tristeza. El final, para una niña de unos doce, era demasiado triste y deprimente, además entintado de esa belleza y característica etérea que rodea a Edward al final de la película, cuando se queda vivo, inmortal y solo, haciendo esculturas de hielo en el castillo que fuera de su creador, fue catastrófico para mi pequeño ser poco acostumbrado a las emociones demasiado fuertes y tristes.
Edward y Kim. Nunca me imaginé como Kim. EVER.

Luego, claro, lo vi en "Piratas del Caribe" y allí mi admiración como que llegó a su tope. El tipo era camaleónico, y creo que después de eso empecé a ver muchas muchas películas, especialmente de época. Recuerdo haberme sentido enamorada del Sr. Darcy en "Orgullo y Prejuicio" del 2005 (vi esa película como 40 veces, y hace unos días volví a verla de nuevo después de leer el libro por segunda vez. Qué libro más perfecto, weon, obra maestra), pero creo, en perspectiva, haberme sentido enamorada más de la historia de él con Elizabeth que de él mismo. Nunca me imaginé a mí misma en la situación de Elizabeth, teniendo a Darcy enamorándose de mí, como hacen algunas escritoras de Wattpad cuando escriben historias con los cantantes de One Direction llamadas "Zayn y tú", "Louis y tú", "Harry y tu", "Blah blah y tú", historias generalmente escritas en primera persona en que los personajes principales son tú -la/el que narra, o en este caso la/el que lee la historia- , y algunos de los One Direction.

Link de la historia, para que la lean: (x)
Nunca me he puesto en esa situación romántica, siempre me he enamorado de las historias, de las parejas, siempre he sentido escalofríos y excitación ante la visión de otros haciendo lo que las parejas hacen. Cuando besé por primera vez no pude sentir más que incomodidad, y seguí sintiendo incomodidad cada vez que me besaron, aunque mi primera relación fuera linda y me sintiera muy muy bien con él -él, claro, no me creyó, y terminó odiándome porque nunca tuve sexo con él- . Aún estoy en la esperanza de encontrar a alguien a quien bese y con quien me olvide del mundo mientras lo/la beso, pero con esto que me he dado cuenta, empiezo a resignarme. Cuando llegué a la edad de la pubertad, no recuerdo haberme sentido interesada en hombres -los ñiños, como decían mis compañeras- realmente. En la sala de clases, cuando pasaban niños en la calle tras la sala, en la vereda de en frente, recuerdo que todas se amontonaban a ver y chillaban y saludaban, y yo no podía estar menos interesada. En otras ocasiones he FINGIDO sentirme interesada, y con los años he desarrollado una costumbre de hablar de sexo sin tapujos. Aunque la verdad es que nunca he tenido esa parte del sentido común que te hace no hablar de ello. Siempre he hablado y leído sobre sexo como si fuera algo externo a mí, ahora me doy cuenta. Hablo de sexo y leo sobre sexo como si estuviera investigando algo de otro mundo, que otras especies hacen, y creo que por eso nunca he sufrido de homofobia. Nunca. Literalmente. Da Vinci era mi ídolo de chica, recuerdo, y nunca puse ningún reparo ante el hecho de que fuera gay. Mismo pasa con Freddie Mercury. La primera vez que escuché a Queen fue a los 7 y poquitos años después mi papá comentó que era gay y yo "Mish. Da". No me importó en lo más mínimo.

Pasó lo mismo con t.A.T.u. a los 12 años, ya saben ese duo de rusas que se supone eran lesbianas. Puse el CD un día en la sala de clases en un descanso, así como si nada y desde entonces pensaron que yo era lesbiana. Me tenía sin cuidado que las minas fueran lesbianas, aunque supongo que el hecho de que fueran diferentes de lo usual, que rompieran con la heteronormatividad, traía una característica de fascinación a mi ser hambriento de cosas diferentes -siempre gusté de lo diferente, de chica estaba pegada con la cultura china sólo porque escribían con un método y letras diferentes, y siempre me ha fascinado la vestimenta de las musulmanas aunque sea feminista, sólo porque se visten diferente- . Pero la cosa era que las canciones eran buenas, sonaban diferentes y sus voces eran inusualmente agudas y controladas, y eso me gustó. Y sus canciones sonaban dramáticas aunque no supiera qué chucha estaban diciendo.


Este dibujo me gustaba especialmente, y creo que había un elemento de morbo de por medio en mi gusto por esto, aunque el ver lesbianas no me provoque en lo absoluto. Estéticamente, sin embargo, la idea de dos mujeres juntas es muy atractivo, al igual que dos hombres juntos, especialmente si son estéticamente asexuados. Eso es lo otro, la gente que está como en el medio entre mujer y hombre, la gente genderqueer siempre me ha atraído mucho, pero de nuevo, no sexualmente.

Erika Linder, modelo (mujer). A la derecha, como mujer, a la izquierda, como hombre.

Creo que esta falta de homofobia -porque estoy casi convencida de que todo ser humano pasa por un período de homofobia, a menos que ese período se extienda a toda la vida- se corresponde con el hecho de ser asexual, de rechazar esta sensación de no pertenecer que siempre he tenido, si bien nunca me ha importado especialmente. Y es que en un mundo tan lleno de referencias e imágenes sexuales, cualquier asexual se siente fuera de lugar. Pero nunca me ha importado no haber tenido más de un pololo y nunca he andado especialmente desesperada por hacer lo que todos hacen, así que el no tener ningún interés por alguna persona, interés sexual y romántico, nunca fue una fuente de inquietud para mí. Me acostumbré tanto a la idea o más bien al hecho de que soy diferente -cuando sufrí de discriminación de adolescente por parte de mi hermana, por ser otaku, y que todavía sufro, aunque por muchas otras razones más- , que empecé a gustar de la idea de ser diferente y empecé a hacerme adicta al rechazo. Sí, lo que escuchan, me hice adicta al rechazo, o no adicta, sino que me siento bien siendo discriminada, me siento bien al ver que otros me desaprueban, mientras no me llamen fracasada o inepta. Eso sí me duele. Pero que me llamen "rara", que me griten "lesbiana" en la calle por usar pelo corto -sí, la gente es así de estereotipadora y descerebrada- , que me critiquen por mi ropa, que me critiquen por no llevar maquillaje, me llena de un sentimiento de satisfacción que en la
mayoría de las personas no sería tal, más bien sería un sentimiento de fracaso, de no pertenencia, que termina a todos por convencer de cambiar para encajar con la masa. Desde cosas como usar tacones para no verse baja hasta ser ultra-homofóbico para que no sepan que eres homosexual, la gente siempre se ha cambiado a sí misma para encajar.

¿Y por qué? Unos dirían por cobardía, pero hay que decir que ser diferente no es una cosa que sólo afecte tu autoestima: afecta tus relaciones personales, tus oportunidades de trabajo, etc. Abarca un ámbito económico que de adolescentes muchos no llegan a entender. Yo misma me estoy dejando crecer el pelo porque sé que aumentará mis oportunidades de contratación. En el colegio donde hice práctica me preguntaron casi directamente si tenía novia -usaba pelo corto- , y aunque no eran discriminadores acerca de ello, sino curiosos, no puedo estar cien por ciento segura de que la actitud sea tan respetuosa en otros colegios donde trabaje. Estos eran niños más cultos, de clase alta, así que la posibilidad de homofobia era menor. Quizá el estereotipo esté equivocado, ya que en este país -Chile- los sectores conservadores son los más homofóbicos y racistas, y los conservadores tienden a ser de clase alta, pero mi percepción personal a nivel de alumnado en el caso de este colegio, fue esa.

Durante toda mi vida, siguiendo con el tema, pienso que en el fondo, bien en el fondo, creí ser heterosexual, creí ser bisexual, demisexual, pansexual e incluso lesbiana porque estaba dándome vueltas alrededor del hecho de no haber sentido nunca ninguna atracción sexual por una persona de carne y hueso. Pensaba "Ya va a llegar, ya va a llegar", y también pensaba "OK, he encontrado atractivas a mujeres y hombres, tal vez sea bisexual", "OK, encontré sexy a Lee Pace travestido en la película 'Soldier's Girl', debo ser pansexual (pansexualidad incluye atracción por transexuales)", "OK, no he sentido atracción sexual por nadie, soy demisexual. Cuando me enamore de alguien, cuando tenga una conexión emocional con alguien, querré tener sexo con ese alguien" y así  así sacando conclusiones que no venían al caso, sólo porque la idea de la asexualidd todavía no estaba en mi cerebro, sólo porque no la consideraba como algo que encajara conmigo. Y creo que cualquiera se confundiría con el nivel de fetiches y situaciones sexuales que me han excitado durante mi vida.

YAOIII
Primero, el yaoi me excita, luego el porno gay me excita, hasta que me aburre y dejo de mirarlo -de verdad, termina aburriéndome, y cada vez es más largo el tiempo que paso sin ver al menos un videito. Mi favorito es cuando hacen el sandwich de tres- , luego, el más importante de todos: escribir escenas de sexo me excita, y a veces ni siquiera escenas de sexo, sino escenas donde los personajes se acarician y se besan. Basta eso y empiezo a sentir algo ahí abajo (ejemplo de una escena de sexo escrita por mí (página 5): (x)

Creo que la mayoría de las personas considerarían esto un problema. Todo el tema del yaoi, de la fijación por las parejas gay (masculinas)... todos pensarían "Ah, esta tipa está enferma", pero luego recuerdo que a los hombres hétero les excitan las lesbianas y se considera normal. Un fetiche, pero normal.

Hablo tanto de sexo y sin tapujos, además, que todos asumen que tengo un montóoon de sexo. Pero lo cierto es que ni siquiera la gente que es sexualmente activa es tan abierta acerca de hablar de sexo. Es decir, cuando estaba en el colegio recuerdo que mis compañeras hubo un tiempo que hablaban de ello cada vez que el profe dejaba la sala, pero una vez les nombré la palabra "masturbación" -femenina- y me miraron como si hubiera cometido un sacrilegio. Hablan sobre querer darles sexo oral a sus pololos pero no hablan de masturbación propia porque lo consideran perverso.


Lo cierto es que la apertura de mente que tengo para hablar de sexo, ahora que lo veo con altura de miras, es a causa de que veo el sexo como una materia de estudio, como un tema de investigación, y no algo que debiera hacer o que QUIERA hacer. El investigar y hablar sobre sexo siempre ha sido a causa de que tengo hacia el tema una sensación ajena que los demás no tienen. Para la mayoría el sexo es parte de sus vidas privadas, y al tener esa visión yo pienso que surgen problemas como la homofobia, en que al enterarte de las costumbres o preferencias de otra persona en la cama te
sientes amenazado porque se supone que es algo que tú no deberías saber o algo que tú no harías. De lo que sí habla la gente libremente y como cosa diaria y normal es sobre "quien se está
acostando con quien". Ese tipo de chismes son los que le importan a la gente, chismes que a mí nunca me han interesado, porque no veo el sexo como una conexión entre dos personas estrictamente, sino como una actividad. Una actividad tan normal como comer, como dormir -creo que por eso no le doy tanta importancia, porque hay gente que no se siente asidua a hacer cosas que muchos hacen, como comer chocolate, o ir a la playa, o viajar, o comer. Hay gente que come porque hay que comer, como Sherlock de la BBC, que pasa sin comer días enteros, ya que ve el cuerpo como un medio de transporte. Vemos en muchas escenas que mientras John come, Sherlock no lo hace porque su digestión interfiriría con su proceso de deducción (lo cual tiene lógica dado que la digestión te pone soñoliento).

John tiene un plato en frente suyo, Sherlock no.

Veo el sexo como algo normalísimo, como el deseo innato de muchos de bailar o cantar cuando escuchan una canción que les gusta, aunque a mí no me atraiga tanto el sexo como bailar y cantar o por ejemplo, escribir. Es decir, entre escribir y tener sexo prefiero escribir, aunque eso no significa que quiera deshacerme de mis partes sexuales. No, no tiene que ver con eso, al menos no en mi caso. Hay asexuales más radicales a los que no les interesan las sensaciones, el placer sexual, y eso está bien, así se sienten ellos, pero en mi caso, el placer sexual, aunque no exactamente la masturbación, sino lo que producen en el cuerpo las fantasías sexuales -sin autotoqueteo de por medio- es algo que encuentro tremendamente importante. Sin embargo, lo encuentro importante porque sin esas sensaciones no podría escribir. Cuando escribes una escena en que intervienen ciertas emociones, a mí siempre me ha resultado mejor el sentir esas emociones yo misma mientras escribo, y por eso mismo utilizo tanta música cuando escribo, porque la música te ayuda a ponerte en el humor. En el caso de las escenas de sexo, estar excitada una misma, estado físico al que llego a través de la visualización mental repetitiva de la escena que estoy a punto de escribir, es muy importante para que al escribirla salga lo suficientemente realista y pues, bien escrita, para que el lector y yo misma nos excitemos al leerlas. No encuentro que sea realmente coherente que un escritor escriba una escena emocional sin que el lector se emocione él mismo. Es decir, según lo que me han comentado, transmito bien las emociones que están tomando lugar en la escena:




Ahora viendo todo eso en pespectiva, me he dado cuenta de que siempre me he puesto fuera de las historias, nunca dentro. Hasta Stephenie Meyer que escribió "Crepúsculo" se imaginó a ella misma como Bella, ya que la historia se basó en un sueño que tuvo en que ella estaba con un chico guapo recostados en un prado. Todos se imaginan a ellos mismos en las situaciones, en situaciones sexuales, pero yo nunca lo hice, y cuando me imagino, siento que no encaja. Por eso siempre he dicho que "estoy enamorada del amor". No he escuchado a nadie más decir eso. La gente siempre tiene algún crush, alguien que le gusta, pero yo no. Nunca me he enamorado de una persona real. Quizá Benedict Cumberbatch que ha sido lo más fuerte últimamente, y con quien como que me he forzado un poco a imaginarme teniendo algo... o en el acto mismo. Pero siempre se ve forzado y estúpido, como que no encajáramos. Me gusta Benedict mucho más porque lo encuentro tierno, como cuando ves un gatito extremadamente tierno, tanto que te dan escalofríos.


Quizá todo esto sea baja autoestima, pero muchas veces me he encontrado en mi vida siendo muy feliz de ser yo misma, y ni entonces me dan ganas de tener pololo. No es algo que esté buscando.

Esto último me recuerda a cómo en las películas cuando alguien dice que no está buscando a nadie con quien estar, la otra persona te dice que eres gay por ello.



Fuente imágenes: x, x, x, x, xxx

miércoles, 23 de julio de 2014

Homosexualidad

Esta soy yo
Hola! Soy Kanes, la dueña del blog.

Hoy me dio por hablar de un tema que me interesa mucho, que es el de la sexualidad. Quiero hablar de mi proceso HASTA AQUÍ, y que ha conllevado que siga ships, fandoms dedicados a parejas de ficciones gays, el que vea taaanto cine gay, que rechace la heteronormatividad y que haya llegado a la conclusión de que soy demisexual.

No sé si denominarlo tantos un proceso, porque me salté ciertos pasos lógicos por los que alguna gente pasa cuando ya son mayores de edad -o que nunca pasan de hecho- , y que debería haber vivido a los 12 años más o menos en mi caso. Con "paso" me refiero al proceso de pasar de ser homofóbica a no homofóbica. No lo viví -nunca fui homofóbica, quizá sí bifóbica- , y aquí explicaré porqué, entre otras cosas.

Bueno, todo empezó cuando tenía doce años. En ese entonces "supe" que la homosexualidad "existía". Pero no en el sentido literal, ya que no es que me haya enterado. No es que haya sabido de personas que andan con gente de su mismo sexo y haya pensado "Oh, en serio. Qué raro". No pasé por ese proceso. Fue más como cuando aprendes a caminar de pequeño y no te cuestionas porqué aprendes a caminar o porqué estás caminando. Sólo lo haces. Es como si fuera instintivo.

Y bueno, darme cuenta años después de que me salté el proceso de aceptación hacia la homosexualidad me ha hecho pensar, seriamente, seriamente, que hay algo mal conmigo. Con mi cabeza. No estoy diciendo que saltarse ese paso sea malo. Sólo digo que mi nivel de tolerancia es demasiado alto para un ser humano. El ser humano corriente no acepta todo tan rápido y sin pausas. Yo sólo lo hago, al menos con este tema, no con todo. La homosexualidad fue algo que sólo absorbí sin quedarme si siquiera unos segundos pensando "Ah, pero ¿está bien que dos personas del mismo sexo estén juntas?" No, eso no pasó, y por muy lamentable que suene, creo que eso no es normal. Y creo que viene del hecho de que quizá ¿soy más instintiva para todo? No digo que sea menos inteligente. Mi inteligencia es de nivel medio, o eso creo. Mi curiosidad no XDDDD si me permiten elogiarme un poco. Soy más instintiva en cuanto por ejemplo, al hecho de que siempre estoy más predispuesta que otros a sentir emociones, a dejar fluir fuera de mí las emociones. La gente normalmente se pone trabas, no sé, constructos sociales que dicen que no deberían demostrar tanto las emociones. Yo sólo lo hago. Y por eso me gusta tanto ir a conciertos XDD. Es la única instancia en que la gente no va a cuestionar mi salud mental por gritar y llorar de emoción. La gente a mi alrededor ha llegado cuestionar mi salud mental por el asunto de la emoción. O de hecho por pensar de una manera u otra. Es bastante molesto, y creo que lentamente he ido matando esa emoción para poder ser más aceptada. Aunque no siempre se puede reprimir todo.

Bueno, volviendo al tema...

(x)
A mis doce años, o sea, en el 2002, se hizo popular un grupo en mi contexto llamado t.A.T.u. No tengo idea cuanto tiempo llevaban siendo populares para entonces -por eso digo "mi contexto"- , pero supongo que tomó sus buenos meses que la noticias de estas dos chicas siendo lesbianas y cantantes llegara desde las latitudes rusas. Todo lo que llega a Chile pasa por el filtro de Estados Unidos. Si en EE.UU. algo es popular, aquí lo es posteriormente. Sino, es desechado. Bastante limitante, ¿no creen? Suerte que Tumblr me ha salvado de esa ceguera involuntaria y me presentó series tan buenas como Sherlock, Doctor Who, películas rusas, noruegas, suecas, etc.

Julia y Lena creo que se llamaban ellas. Según supe, no eran pareja en realidad. t.A.T.u. fue un proyecto, probablemente uno para abrirle la mente a la gente, o de tajo para causar controversia. Ya saben, la controversia atrae dinero. Cualquiera fuera la razón, sin embargo, me alegro por la existencia de este grupo. El punto es que supe que estas chicas eran lesbianas y a pesar de eso incluso compré el disco. Me gustó la música y hasta ahora las escucho de vez en cuando. Muy buena música la de ellas. En el disco incluso salían videos de ellas besándose. No recuerdo haber sentido nada, ni desagrado ni gusto. Quizá fascinación, y ternura. Porque era algo nuevo, algo que no había visto. Pero nunca nadie me dijo, ni mis padres ni nadie, que eso se llamaba homosexualidad, que en el mundo real eso no era bien visto, al menos no por todos, que no existía el matrimonio homosexual, que en algunos países mataban a la gente por ser gay, etc, etc. Nunca nadie me explicó nada. Así que el cuento quedó ahí.
Cartoons de Nickelodeon * - * (x)

Y puse el disco en clase durante un descanso sin profes, y las niñas de mi curso empezaron a lesear con eso, y sólo años después supe que el asunto del rumor de mi lesbianismo fue algo fuerte por años. Yo no supe, era un pajarito. Y menos mal. Y curiosamente me gustan los hombres. Pero el tema es que no me escandalicé porque estas dos fueran lesbianas. Fue como "¡Ah! Vaya", y cuando las niñas de mi curso empezaron a lesear, a bailar burlesca y apretadamente en medio de la sala, yo hasta me indigné. "Qué estúpidas" y dejé el tema ahí. Tenía otros intereses. Películas de Disney, Nickelodeón. Y t.A.T.u.

Entonces a los 14 empecé a ver Animé. Gaia bendiga ese momento. A veces me arrepiento y deseo que nunca hubiera pasado, pero le debo mi nivel de tolerancia a esos momentos.

Se lo debo a las series shonen-ai, al hecho de que hubiera personajes gay como si tal cosa, y de que yo me enamorara de su relación sin sentir rechazo por ellos. Vi mucho shonen-ai en ese época, y nunca sentí que estaba viendo algo malo. Hasta veía shonen-ai en frente de mis padres. Loveless, por ejemplos. Una vez me puse a dibujar a Soubi y Ritsuka besándose, y como los hombres de anime japonés son tan delicados mi madre pensó que eran dos mujeres. Probablemente por eso mi madre pensó que era lesbiana. Me lo dijo hace poco, y habló con mi papá de eso. Y lo pensó por mi modo de vestir, por mi corte de pelo, etc.

Esta era la imagen exacta, de Loveless XDD (x)
Impresionante cómo la gente estereotipa a todos. Quizá debí nacer lesbiana. Tendría más parejas. A ningún hombre le gustan  las mujeres con pelo corto que se visten cómodamente. Porque por eso me visto así: POR ANDAR CÓ-MO-DA.

El anime tampoco me hizo cuestionarme mucho, pero con el paso de una serie y otra, empecé a darme cuenta de que el shonen-ai quizá no fuera algo que quisiera que mis padres supieran que veía. Loveless fue el único que pasó la prueba de la inocencia. Gravitation lo vi cuando nadie andaba cerca, y ahí creo que fue que comencé a comprender que la homosexualidad era algo acerca de lo cual la gente pudiera escandalizarse. No es que me haya parado a pensarlo. Lo comprendí casi inconcientemente. En ese entonces era un verdadero pajarito, entiéndanme, Y CRÉANME. Era un pajarito en una jaula. Sólo que a esa jaula no paraba de entrar información que abría mi mente sin que ni siquiera yo me diera cuenta o al menos lo sopesara.

(x)
Supongo que es el hecho de que aún estaba en una edad en que estaba madurando cerebralmente. O es que estaba todavía atascada en la niñez, cuando nada te causa rechazo, sólo sorpresa. O cuando no te cuestionas mucho. Y quizá aún estoy atascada ahí, a pesar de que me cuestiono ya. Me cuestiono mucho. Gracias a haber leído El Código Da Vinci especialmente. Me enseñó a no ser tan ingenua, a considerar otras posibilidades, y a que tener sexo no te hace malvado XDDD. O a que tenerlo no te hace una perra (Virgen Maria. Virgen mi abuela...), y a que ser mundano no te quita el caracter extraordinaria (Jesús).

No me cierro a nuevas posibilidades. A nuevas opiniones. No me atormenta andar cambiando de pensamiento de un día para el otro. Nunca he sido de esos que escriben sus modos de pensar en piedra. Y siempre ha sido así, es natural. Y sigo pensando que me falta una chaveta por eso, en serio. Lo normal en el ser humano es ser intolerante, por muy crudo que suene. Hasta mi mamá me dijo que era "demasiado tolerante". La intolerancia es tan innata en el ser humano como el que en la naturaleza se tenga que matar para comer.

(x)
Luego entré a la Universidad, me empezó a gustar Tokio Hotel, grupo alemán, y mi mente se abrió mucho más. Con el tema de Bill Kaulitz vistiéndose como se viste, una cosa llevó a otra. Si bien Bill no es transgénero ni intenta serlo (yo creo que se mataría antes que ser mujer), me llevó a conocer otros tipos de diferenciaciones, como es la identidad sexual.

Dejar claro que la identidad sexual no tiene nada que ver con la orientación sexual.

Identidad sexual es cuando te identificas con un sexo u otro, con unos roles u otros. Que alguien me corrija si estoy equivocada. Pero es eso, y creo que yo podría entrar en esa categoría, si bien nunca querría ser hombre. Quizá por un día o por una temporada para mochilear sin que las posibilidades de que me violen sean tan altas. O para que me respeten más simplemente, para que me tomen más en serio. Pero no cambiaría mi género, porque sé que si fuera un hombre, no pensaría como pienso.

Pero igual encajo en ese sector de la identidad sexual en que no soy completamente del lado femenino. No soy femenina, si bien me gusta bailar y contornearme y adoro la canción "Lady Marmalade" de Mpulin Rouge. Y de hecho me gustaría aprender a bailar árabe o hindú. Pero no soy femenina en mi diario vivir, o la mayor parte del tiempo. Soy muy menguante de hecho. No me visto como una "damita" como dice mi mamá. No llevó el pelo largo, nunca me preocupé en exceso por el look a la edad que debí hacerlo -segun los constructos sociales (después de llegarme la menstruación, se supone). No me desesperé por empezar a depilarme, sacarme las cejas, o maquillarme. Y nunca me interesé por mirar a muchos hombres, aunque me enamoré de un chico a los 10 años.

(x)
Deteniéndome en eso, este enamoramiento fue algo bastante poco superficial. A esa edad debió gustarme el niño lindo de piel clara y cara de bebé, preferentemente un Justin Bieber chileno, pero no, el chico que me gustó era moreno, pelo chuso, cara casi indígena, ojos chocolate, y me di cuenta de que me gustaba cuando me fijé más atentamente en la manera en que leía. Siempre estaba leyendo, era callado, serio, y tenía una nariz aguileña muy bonita, aguileña más ancha de lo usual, tipo Doug Narinas. Nada impresionante. Pero yo lo encontraba guapísimo. Y duró dos años ese enamoramiento, hasta que dejé Catequesis (iba a catequesis conmigo. En ese tiempo era muy fanática de Jesús. Bueno, aún lo soy un poco, pero ahora lo admiro por lo badass y revolucionario que era).

Y de grande no me he enamorado mucho. Es lamentable. Me falta ser más superficial. Con mi primer pololo debí terminar porque empecé a verlo más como un amigo que como pareja. Éramos demasiado amigos, supongo. No había equilibrio.

Y ahora de 23 años, me cuestiono más sobre la homosexualidad. Sobre la bisexualidad, la demisexualidad, la pansexualidad, transexualidad, etc, etc. He dejado espacio para muchas opciones, o para ninguna. Creo que lo que debería hacerse es dejar de ponerle etiquetas a todo. A todas las orientaciones sexuales. Es decir, ¿Por qué no llamarla sólo "SEXUALIDAD" a secas? Los humanos tenemos un raro síndrome que nos hace querer definirlo todo, cerrar todo en una pequeña caja, ponerlo todo en un diccionario. Es extraño, pero es parte de nosotros.

Pero el tema es que las cosas no son en blanco y negro. Hasta la sexualidad es fluída. Deberíamos volvernos un poco hacia nuestro lado animal y aceptar las cosas como vengan. Absorber más. Ser menos impermeables. Aceptar cualquier cosa que no haga daño. Porque que yo sepa el que alguien no sea heterosexual no ha matado de un infarto a nadie, ¿o no?

Excepto quizá a un padre homofóbico al enterarse de que su hijo o hija es gay.
Pero ese es su problema, ¿no?


.

¿Qué es la Unanimidad?

Es esa tendencia del ser humano a desear que todos los que le rodean entren en una cajita con una etiqueta que ellos aprueben. Si uno no entra en ese cajita, uno es rechazado socialmente.
Tenemos que destruir esa cajita, porque el ser humano es complejo por naturaleza. Todos somos diferentes y aceptables, a menos que uno sea un sacoehuéa abusivo con tendencias dictatoriales.

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